El ministro de las Fuerzas Armadas, Sébastien Lecornu, emitió un comunicado oficial tras una reunión de emergencia del Consejo de Defensa:
“Francia no participará en operaciones militares ofensivas ni enviará buques de guerra al Estrecho de Ormuz. Nuestra postura es clara: priorizamos la diplomacia, la desescalada y la protección de los intereses europeos. No aceptamos ultimátums ni presiones para involucrarnos en una guerra que no cuenta con consenso internacional ni mandato de la ONU”.
La decisión se produce después de que Trump, en declaraciones recientes, criticara duramente a los aliados europeos que se mantienen al margen de la ofensiva contra Irán, afirmando que “si no están con nosotros, están contra nosotros”. Francia ya había limitado su presencia en la región al despliegue disuasorio del portaaviones Charles de Gaulle en el Mediterráneo oriental, sin participación en strikes ofensivos ni en el Golfo Pérsico.
Razones oficiales y estratégicas
Reacciones
Con el Estrecho de Ormuz minado por miles de minas iraníes, el petróleo superando los 120 dólares por barril y la Quinta Flota estadounidense bajo presión constante, la negativa francesa deja aún más aislada la estrategia de Trump en la región. La fractura entre aliados transatlánticos se hace cada vez más evidente.Francia elige la prudencia y la independencia: no enviará buques a Ormuz. El mensaje es claro: París no será parte de la “aventura” estadounidense.