El avión, identificado como un Boeing 707 modificado (matrícula EP-AGH), era utilizado exclusivamente por Jamenei, altos cargos del régimen, miembros del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) y comandantes del ejército para vuelos oficiales, traslados secretos y, según inteligencia israelí, promoción y adquisición de armamento sensible (incluyendo componentes para misiles balísticos y tecnología nuclear).Detalles del ataque
El comunicado de las FDI califica la operación como “un golpe directo al núcleo del régimen terrorista iraní” y afirma que el avión era utilizado para coordinar “adquisiciones ilícitas de tecnología armamentística y para movilizar recursos en la guerra contra Israel”.Reacciones inmediatas
El ataque al avión personal de Jamenei representa uno de los golpes simbólicos más fuertes contra el liderazgo iraní desde el inicio del conflicto. Si bien Jamenei no estaba a bordo, la destrucción de su medio de transporte oficial y la acusación israelí de que servía para “promover adquisiciones” (eufemismo para contrabando de tecnología militar) busca deslegitimar aún más al régimen ante su propia población y ante aliados como Rusia y China.Con el conflicto en su decimoctavo día, la Cúpula de Hierro saturada, interceptores en rojo y el Estrecho de Ormuz minado, la destrucción del avión Mahabad es un mensaje claro: Israel apunta al corazón del régimen teocrático iraní.¿Respuesta iraní inminente o nuevo capítulo de guerra psicológica?