Trump declaró textualmente:
“Putin teme a Estados Unidos. Lo sabe. Por eso se queda mirando desde Moscú mientras nosotros hacemos el trabajo duro contra Irán. Tiene miedo de que le llegue el turno. Rusia habla mucho, pero cuando ve a América fuerte, se queda callada. Putin teme lo que podemos hacer si decidimos ir por él también”.
La frase llega en un momento de máxima tensión global:
Reacciones inmediatas
Trump parece usar la declaración para proyectar fuerza interna y externa, en un contexto donde aliados europeos (Francia, Italia, Suiza) limitan su participación y China observa desde el buque Liaowang-1 frente a Omán.
La acusación de que Putin “teme” a EE.UU. busca posicionar a Rusia como actor secundario y no como igual en la escena global.Con el conflicto en Oriente Medio, la guerra en Ucrania y la tensión en el Indo-Pacífico, la frase de Trump añade otra capa de confrontación verbal. ¿Es solo bravata o una advertencia real de que Washington podría abrir más frentes?