Lo que revela el WSJ:
Contexto y motivaciones rusasRusia ve en esta guerra una oportunidad estratégica múltiple:
Un funcionario estadounidense citado por el WSJ resumió la situación con crudeza:
“Rusia no solo está apoyando a Irán. Está usando a Irán como laboratorio y proxy para debilitar a Occidente”.
Implicaciones
Este nivel de cooperación hace mucho más difícil para Estados Unidos e Israel lograr una victoria rápida. La inteligencia satelital rusa mejora significativamente la precisión de los ataques iraníes, mientras que la tecnología de drones permite a Teherán mantener un ritmo de fuego alto a pesar de los bombardeos israelíes y estadounidenses.El conflicto, que muchos esperaban que fuera corto, se está convirtiendo en una guerra de desgaste en la que Rusia (y China) tienen un rol cada vez más activo sin poner botas en el terreno.Mientras Washington gasta miles de millones en interceptores y operaciones, Moscú y Pekín acumulan experiencia, datos y ventaja estratégica.La guerra en Oriente Medio ya no es solo entre Irán y Occidente.
Es cada vez más una guerra proxy entre bloques globales.