domingo 22 de marzo de 2026 - Edición Nº503

Nacionales | 22 mar 2026

las Fuerzas Armadas argentinas en el abismo

Entre la dignidad y sueldos de hambre

00:14 |Las Fuerzas Armadas argentinas están viviendo una de las crisis más profundas de su historia reciente. No es solo por falta de presupuesto o equipamiento obsoleto. Es por algo más grave y doloroso: la dignidad institucional se está desangrando mientras los sueldos de hambre se convierten en la norma.


Un suboficial con 15 años de servicio, con familia a cargo, cobra hoy menos que un empleado de comercio básico. Un soldado voluntario, que arriesga su vida en ejercicios y misiones reales, recibe un sueldo que no alcanza ni para cubrir la canasta básica familiar. Un oficial joven, con título universitario y responsabilidad de mando, ve cómo su salario real se derrumba año tras año mientras la inflación galopa.

Y lo peor: nadie en el poder parece entender la gravedad de lo que está ocurriendo.

Cuando un militar argentino tiene que elegir entre pagar la luz o la cuota del colegio de sus hijos,, estamos hablando de algo mucho más profundo que números en un recibo.

Estamos hablando de dignidad.

Porque un país que no puede pagarles a sus soldados un salario digno no les está pagando solo dinero. Les está pagando con humillación. Les está diciendo que su sacrificio, su disponibilidad permanente, su juramento de defender la patria, valen menos que el discurso de ajuste y “no hay plata”.Y mientras tanto, desde los despachos de poder se anuncian alineamientos geopolíticos, se defienden gastos suntuosos de funcionarios y se habla de guerras lejanas como si fueran propias.

Pero cuando se trata de ordenar la escala salarial militar, de recomponer el IOSFA o de garantizar que un militar retirado no tenga que pedir limosna para vivir, ahí sí “no hay plata”.

Las Fuerzas Armadas argentinas no necesitan discursos épicos ni fotos con uniforme de gala.
Necesitan sueldos que les permitan vivir con dignidad.
Necesitan que el país que juraron defender no los abandone cuando más lo necesitan.Porque un soldado que cobra de hambre no es un soldado motivado.
Es un soldado humillado.
Y un país que humilla a sus soldados no merece que lo defiendan.

La dignidad no se negocia.
 

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias