El miércoles 18 de marzo, Rodríguez anunció la destitución del general Vladimir Padrino López, quien ocupaba el Ministerio del Poder Popular para la Defensa desde 2014 (más de 11 años en el cargo), y su reemplazo por el general en jefe Gustavo Enrique González López, una figura de larga trayectoria en los servicios de inteligencia y considerada cercana al chavismo.
El perfil de Gustavo González López
González López, de 65 años, es un militar con una extensa carrera en el área de inteligencia y seguridad:
Organizaciones como Provea han calificado su designación como un “reciclaje de impunidad”, mientras que analistas lo ven como un movimiento para colocar en el Ministerio de Defensa a un oficial de máxima confianza de la nueva presidenta interina y con fuerte experiencia en control interno.
Un cambio radical en la cúpula militar
El nombramiento de González López no fue aislado. En los días siguientes, Delcy Rodríguez anunció una renovación casi total del alto mando militar, incluyendo nuevos comandantes para el Ejército, la Armada y la Aviación. En total, se registraron más de 17 cambios en el gabinete y las Fuerzas Armadas en una sola semana.Estos movimientos se producen dos meses y medio después de que Delcy Rodríguez asumiera como presidenta interina, tras la operación estadounidense que capturó a Nicolás Maduro. Analistas interpretan los cambios como una estrategia de la mandataria para:
Reacciones
Este cambio en el Ministerio de Defensa representa uno de los movimientos políticos más significativos de Delcy Rodríguez desde que asumió la presidencia encargada. Marca un intento de cerrar la etapa de Maduro en el control militar y consolidar un nuevo equilibrio de poder en las Fuerzas Armadas venezolanas.