La ministra de Defensa, Margarita Robles, confirmó la medida esta mañana:
“Las bases no están autorizadas y, por supuesto, tampoco lo está el uso del espacio aéreo español para acciones relacionadas con la guerra en Irán”.
Esta decisión va un paso más allá de la prohibición anterior (principios de marzo) de utilizar las bases militares de Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla) para operaciones de ataque o reabastecimiento contra Irán. Ahora se prohíbe explícitamente el sobrevolo del territorio español por parte de aeronaves vinculadas a la ofensiva.
Contexto y consecuencias
- España argumenta que la operación estadounidense-israelí es unilateral y no cuenta con el respaldo de una resolución de la ONU ni se ajusta al Convenio bilateral de defensa con Estados Unidos.
- La medida obliga a los aviones estadounidenses a realizar rutas más largas, evitando el espacio aéreo español (principal corredor entre el Atlántico y el Mediterráneo), lo que aumenta el consumo de combustible y los tiempos de misión.
- Excepciones: se permiten vuelos humanitarios o de emergencia.
- Esta es la segunda vez en la historia reciente que España toma una decisión similar: en 1986, el Gobierno de Felipe González ya cerró el espacio aéreo a los bombarderos estadounidenses que atacaron Libia.
Reacciones
- El Gobierno de Pedro Sánchez ha reiterado su posición de “No a la guerra” y su defensa del derecho internacional.
- La administración Trump ha calificado la decisión como una “falta de solidaridad” entre aliados de la OTAN, aunque hasta el momento no ha anunciado medidas de represalia adicionales.
- Irán ha celebrado la postura española como “coherente con el derecho internacional”.
Esta restricción se produce mientras la guerra entre EE.UU./Israel e Irán entra en su segundo mes y pone de manifiesto las profundas divisiones dentro de la OTAN respecto al conflicto.