A través de un decreto firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni, la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva, el ministro de Economía Luis Caputo y el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger, se dispuso:
La medida busca contener el fuerte malestar que se venía acumulando en las fuerzas federales, donde muchos efectivos denuncian que sus sueldos básicos se encuentran por debajo o muy cerca de la línea de pobreza, lo que los obliga a realizar trabajos extras para llegar a fin de mes.
Contexto de la crisis salarial
Las cinco fuerzas federales habían convocado para el 2 de abril una protesta conjunta frente al edificio Centinela (sede de Gendarmería), en reclamo de una recomposición salarial urgente y mejoras en la obra social (OSFFESEG), que acumula graves problemas de atención y deuda.Esta es la primera vez en la historia reciente que las cinco fuerzas se movilizan de manera unificada por la cuestión salarial.
El descontento se agravó en los últimos meses por la inflación acumulada y la demora en las actualizaciones de haberes.Desde el Ministerio de Seguridad se había prometido una “recomposición” prioritaria, pero hasta ahora solo se habían otorgado ajustes parciales y bonos aislados. La medida anunciada hoy es de carácter extraordinario y por única vez, por lo que no resuelve de fondo la estructura salarial de las fuerzas.
Reacciones
En los pasillos de las fuerzas, la respuesta inicial es mixta: algunos efectivos la consideran un paliativo insuficiente, mientras que otros valoran el gesto rápido del Gobierno ante la inminente protesta.La ministra Monteoliva enfrenta su primer gran desafío interno desde que asumió el cargo, con crecientes cuestionamientos por su manejo de la crisis salarial y la falta de “don de mando” que le atribuyen algunos sectores.
El Gobierno busca evitar que el conflicto escale y se convierta en un problema político mayor, especialmente en un contexto donde el oficialismo repite el slogan “cuidar a quienes nos cuidan”.