Sobre la marca en la frente (zabiba o “oración bump”):
Es un detalle real y visible en muchos líderes chiitas iraníes, incluido Zolghadr en fotos públicas.
Se trata de un callo o marca hiperpigmentada en la frente que se forma por la fricción repetida al realizar las prostraciones (sajda) durante las cinco oraciones diarias obligatorias. Los chiitas suelen usar una piedra de arcilla (turbah) traída de lugares sagrados como Karbala (donde fue martirizado el imam Hussein en el año 680), lo que puede intensificar la marca.
En el chiismo, esta marca se interpreta a menudo como signo de piedad y devoción extrema. Sin embargo, en círculos críticos (tanto dentro como fuera del mundo musulmán) se la ve también como una señal pública de fanatismo ideológico, especialmente cuando se combina con políticas represivas, apoyo al terrorismo y un régimen teocrático que exporta la revolución islámica.Contexto actual (abril 2026):Estos nombramientos forman parte de un endurecimiento del régimen tras la muerte del líder supremo Ali Khamenei y varios altos mandos en los ataques estadounidenses e israelíes de febrero-marzo 2026.
El poder se está concentrando cada vez más en figuras del IRGC de línea dura, desplazando a perfiles más pragmáticos o “moderados” como Larijani. Irán enfrenta una situación de guerra abierta, sanciones y crisis interna, y estos dos hombres representan la respuesta del sistema: más control militar-ideológico y menos espacio para la diplomacia.
En resumen:
Vahidi al frente de la Guardia Revolucionaria (el brazo armado y terrorista del régimen) y Zolghadr al frente de la Seguridad Nacional son hoy dos de los hombres más poderosos de Irán, ambos con un perfil ultraconservador y profundamente alineados con la ideología revolucionaria chiita.