Según reportes de The Wall Street Journal, las restricciones (emitidas mediante NOTAMs, avisos a las misiones aéreas) rigen desde el 27 de marzo hasta el 6 de mayo de 2026. Las zonas afectadas se extienden en el Mar Amarillo (frente a Corea del Sur) y el Mar de China Oriental (frente a Japón), al norte y sur de Shanghái, y cubren un área total mayor que la isla principal de Taiwán.
Las restricciones llegan desde la superficie hasta altitud ilimitada (SFC-UNL).A diferencia de los ejercicios militares habituales de China, que suelen anunciarse con antelación y durar solo unos pocos días, en este caso Pekín no ha mencionado maniobras, pruebas de misiles ni ninguna otra actividad. Esto ha obligado a aerolíneas comerciales a redirigir vuelos y ha sido notificado por la Administración Federal de Aviación de EE.UU. (FAA).
¿Por qué genera preocupación?La falta de transparencia y la duración prolongada han despertado especulaciones entre analistas militares:
Hasta el momento, el Ministerio de Defensa chino no ha emitido declaraciones. Expertos como Ray Powell, de Stanford University, destacan que la combinación de duración extendida y ausencia de anuncio hace que este caso sea especialmente notable.
Esta medida se produce en un contexto de tensiones regionales crecientes, aunque las zonas restringidas se encuentran lejos de Taiwán, lo que reduce la posibilidad de que estén directamente vinculadas a un simulacro contra la isla.
El silencio oficial de China mantiene el episodio como un “nuevo misterio de la aviación” en el Indo-Pacífico, aumentando la incertidumbre entre vecinos y potencias como Estados Unidos, Japón y Corea del Sur.