El Bavar-373, desarrollado íntegramente por Irán y presentado como rival del ruso S-400, utiliza misiles de la familia Sayyad-4B con alcances de hasta 300-400 km, capacidad para rastrear múltiples objetivos simultáneamente y una fuerte resistencia al jamming electrónico. Tras el derribo confirmado de un F-15E el 3 de abril de 2026 (con uno de sus tripulantes rescatado tras 48 horas en territorio enemigo), Irán atribuye directamente el impacto a este sistema, utilizando su radar Meraj-4 y misiles de doble etapa que alcanzan velocidades hipersónicas.
¿Por qué se considera ahora el más potente?
Este éxito representa un golpe simbólico y táctico para Teherán en medio de la guerra: mientras Estados Unidos e Israel intentan degradar las defensas iraníes, el Bavar-373 sigue operativo y efectivo, obligando a replantear doctrinas de superioridad aérea occidental.
Sin embargo, fuentes estadounidenses y occidentales son más cautas: no confirman oficialmente que todos los derribos sean obra exclusiva del Bavar-373 (podrían involucrar también S-300 o sistemas de corto alcance), y destacan que varios aviones fueron dañados pero no todos derribados de forma confirmada. Aun así, el impacto propagandístico y operativo es innegable.
El Bavar-373 ya no es solo un sistema de defensa: se ha convertido en el nuevo símbolo de la resiliencia tecnológica iraní frente a las potencias occidentales.