Trump recordó su advertencia anterior de 10 días y endureció el tono: “El tiempo se acaba. ¡Gloria a Dios!”. Fuentes cercanas indican que, si no hay cumplimiento, Estados Unidos podría atacar infraestructuras energéticas clave de Irán, incluyendo plantas eléctricas y puentes (“Power Plant Day and Bridge Day”).
Irán no se rinde
El mando militar y el gobierno iraní rechazaron de inmediato el ultimátum. Teherán lo calificó como “impotente y desequilibrado” y reiteró su postura firme: no hay rendición ni cesación del fuego. Irán mantiene el control parcial del Estrecho de Ormuz —vía por la que pasa cerca del 20% del petróleo mundial— y ha respondido con amenazas de “ataques devastadores y continuos” contra fuerzas estadounidenses e intereses aliados si se produce cualquier agresión mayor.Esta escalada verbal se produce en la sexta semana de conflicto abierto entre EE.UU./Israel e Irán, tras el derribo del F-15E estadounidense y el rescate de sus tripulantes.
Los próximos dos días serán decisivos
Todo indica que los próximos 48 horas definirán si el conflicto entra en una fase de escalada masiva o si se abre una ventana (aunque estrecha) para una desescalada de último momento.La tensión está en su punto más alto. El reloj corre.