El anuncio se produce en medio de la escalada bélica con Estados Unidos e Israel y el ultimátum de 48 horas lanzado por el presidente Donald Trump. Fuentes cercanas al régimen iraní indican que esta medida forma parte de su estrategia asimétrica de respuesta, buscando golpear duramente la economía y las comunicaciones globales si no se detiene la agresión.
¿Qué está en riesgo?
Expertos advierten que reparar estos cables submarinos en zona de guerra podría tomar meses, no días, debido al riesgo para los buques especializados y la inestabilidad en la región. Proyectos como el megacable 2Africa de Meta ya fueron paralizados por el conflicto.
Aunque se trata de una amenaza (no hay confirmación de que el corte se haya ejecutado aún), su sola posibilidad genera pánico en los mercados financieros y en las grandes tecnológicas. Irán ya controla parcialmente el Estrecho de Ormuz y cuenta con capacidad (minisubmarinos y fuerzas navales) para dañar infraestructura submarina.
Esta jugada elevaría el conflicto a un nuevo nivel: de una guerra convencional a una guerra híbrida que afectaría directamente a civiles y economías de todo el planeta.El mundo contiene la respiración.
Con el ultimátum de Trump expirando en las próximas horas y esta nueva amenaza iraní, los próximos días podrían definir no solo el futuro del conflicto, sino también la estabilidad de la internet global.