La maniobra se realizó entre julio de 2025 y enero de 2026 mediante 26 operaciones. En lugar de transportar físicamente el oro antiguo (que no cumplía plenamente con los estándares internacionales actuales), el banco lo vendió en Nueva York y compró lingotes equivalentes de mayor calidad en el mercado europeo. El resultado: una plusvalía récord de 12.800 millones de euros (aproximadamente 15.000 millones de dólares), gracias al fuerte aumento del precio del oro durante ese período.
¿Por qué lo hizo Francia?
El Banco de Francia explica la decisión como una operación técnica y de modernización de sus reservas:
Aunque el banco insiste en que no se trata de un movimiento político, el timing genera interpretaciones. Se produce en medio de tensiones transatlánticas crecientes, el estilo impredecible de la administración Trump y una tendencia más amplia de bancos centrales europeos a repatriar su oro (Alemania, Países Bajos y otros lo hicieron en años anteriores).Esta es la culminación de un proceso iniciado hace décadas (incluso desde la época de Charles de Gaulle en los años 60), pero que ahora queda completamente cerrado:
Francia ya no depende de la custodia estadounidense para su oro estratégico.El movimiento refuerza la autonomía financiera francesa y envía una señal clara en un mundo cada vez más multipolar: los bancos centrales prefieren tener su oro “en casa”.