El presidente Donald Trump intensificó su presión sobre Teherán este 6 de abril de 2026, manteniendo un ultimátum que vence en las próximas horas (martes 7 de abril alrededor de las 20:00 hora de Washington). Trump exige la reapertura completa y sin amenazas del Estrecho de Ormuz, ruta por la que transita cerca del 20% del petróleo mundial.
“Si no abren el maldito estrecho, será el Día de las Centrales Eléctricas y el Día de los Puentes en Irán. No habrá nada igual. ¡Vivirán en el infierno!”, escribió Trump en Truth Social con lenguaje explícito.
Objetivos energéticos como “blancos legítimos”
Funcionarios estadounidenses, incluido el embajador ante la ONU Mike Waltz, han afirmado públicamente que ciertas instalaciones energéticas controladas por la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) pueden considerarse objetivos militares legítimos, ya que sirven para sostener el esfuerzo de guerra iraní.La amenaza incluye:
Esta escalada se produce en medio de la guerra en curso iniciada el 28 de febrero de 2026, tras el derribo del F-15E estadounidense y múltiples intercambios de ataques.
Irán, por su parte, rechaza cualquier rendición y ha advertido que responderá con fuerza a cualquier ataque contra su infraestructura civil, amenazando incluso con cerrar completamente el Estrecho de Ormuz y golpear objetivos energéticos en la región.
La cuenta regresiva
Con el plazo de Trump expirando en breve y los preparativos militares estadounidenses en marcha, los próximos días son críticos. Analistas advierten que un ataque masivo contra la red eléctrica iraní tendría consecuencias devastadoras para la población civil y podría elevar el conflicto a un nuevo nivel de intensidad.El mundo observa con preocupación el riesgo de una escalada que afecte los precios globales del petróleo y la estabilidad energética mundial.