Cheng Li-wun, presidenta del KMT, ha defendido públicamente que Taiwán progresará mejor mediante el diálogo y la cooperación con Pekín, y ha cuestionado la fuerte presencia militar estadounidense en el este de Asia. Sus declaraciones se enmarcan en su reciente visita histórica a China continental, la primera de una líder en funciones del KMT en más de una década.
La postura del KMT —tradicionalmente más favorable a la “1992 Consensus” y a una relación menos confrontacional con China— contrasta con la del partido gobernante (DPP), que mantiene una línea más firme de defensa de la autonomía taiwanesa y de estrecha cooperación con Estados Unidos.
El apoyo real al KMT
A diferencia de lo que circula en algunas redes, el apoyo al KMT no ronda los “1000 millones de habitantes”. Taiwán tiene solo 23 millones de habitantes, y las encuestas más recientes muestran que el respaldo al partido nacionalista oscila entre el 25 % y 35 %, dependiendo del momento político.
Es un partido con peso importante, pero no mayoritario.Esta nueva declaración de la líder del KMT genera fuerte debate en Taiwán: mientras unos la ven como un llamado pragmático a la paz, otros la critican por debilitar la disuasión frente a China y por poner en riesgo la seguridad de la isla al sugerir reducir la cooperación con Washington.
En un contexto de crecientes tensiones en el Estrecho de Taiwán, las voces dentro del KMT que piden “menos bases estadounidenses y más diálogo con China” alimentan la polarización política interna y la preocupación internacional sobre el futuro de la isla.