Según reportes del Financial Times (marzo 2026) y confirmaciones posteriores en medios como Reuters, Forbes y Al Jazeera, ambos países europeos abrieron canales diplomáticos con Teherán para negociar un acuerdo que permita el tránsito de sus barcos, mientras el estrecho permanecía parcialmente bloqueado o sujeto a control iraní tras el conflicto con Estados Unidos e Israel.
¿Qué está ocurriendo exactamente?
Contexto de la tensión
Durante el conflicto, Irán amenazó con cerrar o controlar el estrecho como medida de presión. Tras el cese al fuego, el paso sigue restringido o sujeto a “permisos” iraníes en la práctica.
Países europeos dependientes de importaciones energéticas del Golfo Pérsico buscan soluciones urgentes para evitar mayores crisis en precios de petróleo y gas.Este acercamiento bilateral de Francia e Italia ha sido interpretado por algunos como una “fractura” en la posición occidental: mientras Estados Unidos mantiene una línea más dura, dos potencias europeas clave prefieren la vía diplomática directa con Teherán para proteger sus intereses económicos.
Francia e Italia han participado también en declaraciones conjuntas europeas exigiendo la “plena restauración de la libertad de navegación” sin restricciones, pero en paralelo mantienen estos contactos.¿Se trata de pragmatismo económico o de una humillación a la estrategia de Trump? El debate está abierto.
Lo cierto es que el Estrecho de Ormuz sigue siendo un punto de fricción clave: Irán busca mantener influencia sobre él, mientras Europa intenta asegurar sus suministros sin escalar militarmente.