Este entrenamiento bilateral forma parte de la operación Southern Seas 2026 de la Cuarta Flota de EE.UU., cuyo objetivo es mejorar capacidades, fortalecer la interoperabilidad y reforzar las alianzas marítimas en la región a través de ejercicios conjuntos.
¿Qué se entrenó?
La fragata ARM Benito Juárez es el buque más moderno de la Armada de México: una patrulla oceánica de largo alcance (POLA) de diseño SIGMA 10514, con capacidad para helicóptero Panther, sistemas avanzados de defensa y gran autonomía. Por su parte, el USS Gridley es un destructor de última generación equipado con sistemas Aegis y misiles guiados, ideal para operaciones de alta intensidad.Este tipo de intercambios son habituales entre las marinas de México y Estados Unidos, y contribuyen a mejorar la coordinación en temas de seguridad marítima en el Pacífico, donde ambos países enfrentan desafíos comunes como el tráfico ilícito.La actividad fue documentada oficialmente por DVIDS (Defense Visual Information Distribution Service) y difundida por la US Pacific Fleet y la SEMAR.