En su intervención en el European Pulse Forum 2026 celebrado en Barcelona (organizado por Politico), Sánchez afirmó de forma contundente:
“Nosotros estamos listos para avanzar hacia un ejército europeo común. No en diez años, no en dos años, sino ya, mañana mismo, si me permiten la expresión coloquial”.
El presidente español insistió en que esta decisión no es opcional en el actual contexto internacional de inestabilidad, y la presentó como la única forma de que la Unión Europea deje de depender de terceros (en clara referencia a Estados Unidos y la OTAN) y pueda “hacerse valer” en materia de seguridad y defensa.
Contexto de la declaración
Reacciones y realidad
Aunque Sánchez se mostró muy enfático, la creación de un verdadero ejército europeo unificado (con mando único, fuerzas integradas y presupuesto común) es un proyecto extremadamente complejo que lleva décadas debatiéndose en la UE sin avances decisivos. Requiere cambios tratados, unanimidad o mayorías cualificadas entre los 27 países, y enfrenta resistencias importantes (especialmente de países más atlanticistas como Polonia o los bálticos).Por ahora, la declaración tiene un fuerte componente político y simbólico: Sánchez posiciona a España como impulsora de una Europa más autónoma en defensa, en un momento de dudas sobre el futuro de la OTAN y de tensiones globales (Oriente Medio, Ucrania, etc.).