Sin embargo, el Gobierno británico salió rápidamente a matizar la afirmación de Trump. Un portavoz oficial declaró a CNN:
“Seguimos apoyando la libertad de navegación y la apertura del Estrecho de Ormuz, algo urgentemente necesario para impulsar la economía mundial y reducir el coste de la vida en nuestro país. El estrecho de Ormuz no debe estar sujeto a peaje. Estamos trabajando con urgencia con Francia y otros socios para conformar una amplia coalición que proteja la libertad de navegación”.
¿Qué está ocurriendo realmente?
Esta diferencia de enfoque refleja una clara divergencia: mientras Washington adopta un tono más duro y unilateral (incluyendo la idea de bloqueo), Londres prefiere una vía más coordinada con socios europeos, evitando una escalada directa que pueda interpretarse como participación en un bloqueo militar.El Estrecho de Ormuz sigue siendo el punto más crítico de la crisis actual. Cualquier interrupción prolongada del tráfico marítimo allí afecta directamente los precios globales del petróleo y el coste de la vida en Europa.