Argentina Soberana
La paradoja del uniforme: complacencia, desmantelamiento y la condena a las Fuerzas Armadas
14/08 | Existe una distancia insalvable entre portar una vestimenta institucional y honrar la responsabilidad soberana que ella representa. El uniforme no identifica al señor Presti, ni alcanza para cubrir la profunda desarticulación ética de una conducción que confunde jerarquía con desdén. La vestidura formal se convierte en un cascarón hueco cuando quien la lleva decide integrarse a una estructura donde la falta de empatía no es mero descuido técnico, sino el síntoma de algo sustancialmente más grave: la malicia sistemática de un poder que subordina la dignidad de su personal a la especulación de turno.