Equipado con el cañón liso M256 de 120 mm, diseñado por Rheinmetall y fabricado bajo licencia en EE. UU., el M1A1 es conocido por su precisión y letalidad, capaz de disparar diversos tipos de munición, como proyectiles perforantes con estabilización de aletas (APFSDS) y de alto explosivo antitanque (HEAT). Su armadura compuesta Chobham, reforzada con uranio empobrecido, ofrece una protección superior contra amenazas como proyectiles perforantes y misiles antitanque, aunque su peso de aproximadamente 67 toneladas lo hace más pesado que los tanques soviéticos T-64 y T-80 usados por Ucrania.
En Ucrania, los M1A1 Abrams, operados por la 47.ª Brigada Mecanizada, han sido empleados en el frente de Pokrovsk, enfrentándose a posiciones rusas. Sin embargo, han enfrentado desafíos significativos debido a amenazas modernas, como drones FPV (vista en primera persona) y misiles antitanque guiados (ATGMs), como el Kornet ruso. Para contrarrestar estas vulnerabilidades, las fuerzas ucranianas han añadido armadura reactiva Kontakt-1 y jaulas antidrones ("cope cages") para protegerse contra ataques aéreos, además de sistemas de guerra electrónica para neutralizar drones. A pesar de estas mejoras, se han reportado pérdidas, con varios tanques capturados o dañados por fuerzas rusas, incluidas dos unidades documentadas cerca de Volchye y Berdychi en la región de Donetsk.
El Abrams ha demostrado una movilidad excelente en terrenos variados, como campos embarrados y zonas urbanas, y su capacidad de disparo a larga distancia (hasta 4 km con miras térmicas y telemetría láser) lo hace formidable. Sin embargo, su gran tamaño y perfil alto lo hacen más detectable en comparación con los tanques soviéticos de menor silueta, y su mantenimiento, especialmente del sistema de armadura reactiva ARAT-1, ha presentado dificultades logísticas en condiciones de combate. La experiencia en Ucrania destaca tanto las fortalezas del M1A1, como su potencia de fuego y protección, como la necesidad de adaptaciones continuas para enfrentar las tácticas modernas de guerra, incluyendo drones y ataques electrónicos.