India en la OTAN: Dos Su-30MKI Despegan Hacia Ocean Force 25, un Puente Estratégico en el Atlántico
Países como Alemania (con Eurofighter Typhoon), Grecia (F-16), Portugal (F-16), España (Eurofighter y F-18) y Estados Unidos (F-35 y F-22) suman fuerzas en escenarios simulados que incluyen superioridad numérica y guerra electrónica, con énfasis en interoperabilidad contra amenazas híbridas. India, no miembro de la OTAN pero socio en el QUAD y con acuerdos de defensa crecientes con Washington, envía un mensaje claro: su "autonomía estratégica" no excluye alineamientos pragmáticos contra el eje China-Rusia en el Indo-Pacífico.Los Su-30MKI, variante india del diseño ruso Sukhoi con avionica israelí, radares franceses y misiles BrahMos, representan el pináculo de la IAF: 272 unidades operativas que han modernizado la defensa aérea del subcontinente desde 2002. Su traslado a Canarias –a 9.000 km de Delhi, vía repostaje en Omán y posiblemente Egipto– no es logístico mero: evoca ejercicios previos como Red Flag en EE.UU., donde India ha probado compatibilidad con F-16 y F-15. Ocean Force 25, bajo mando español y con base en el Escuadrón 802 del Ejército del Aire, simula escenarios de alta intensidad: combates BVR (beyond visual range) con AWACS NATO y drones, clave para contrarrestar incursiones chinas en Ladakh o el Mar del Sur de China. Modi, con su doctrina de "multi-alineamiento", capitaliza esto: mientras Rusia exporta S-400 a India pese a Ucrania, Nueva Delhi pivotea hacia F-35 potenciales y co-desarrollo de AMCA, fortaleciendo lazos con la OTAN vía foros como I2U2 y AUKUS expandido.Geopolíticamente, el ejercicio irradia señales mixtas.
Para Rusia, proveedor histórico de la IAF (70% de su flota), ver Su-30 en maniobras OTAN duele: Putin, atado a China y sancionado, pierde leverage en un socio que rechazó presiones para abstenerse en la ONU por Ucrania. Pekín, con reclamos en Arunachal Pradesh y Maldivas, observa cauto: India, con 1,4 millones de tropas y un presupuesto de 80.000 millones de dólares, usa Ocean Force para validar su "Look West" –hacia África y Europa–, diversificando de la dependencia rusa (agotada por la guerra). EE.UU., bajo Trump, celebra: el QUAD se fortalece con inteligencia compartida, y ejercicios como este pavimentan ventas de Harpoon y P-8I, blindando el océano Índico contra la Franja de Xi. España, anfitrión, gana visibilidad en la OTAN post-Brexit, mientras Grecia y Portugal aportan know-how mediterráneo.No todo es idílico: críticos en India, como el BJP opositor, cuestionan la "occidentalización" de la IAF, temiendo vetoes rusos en repuestos para Su-30. Sin embargo, el ejercicio –con 50 aeronaves y 1.000 personal– valida la madurez india: tasas de disponibilidad del 75% en MKI, superando a rivales regionales. Ocean Force 25 no es guerra, sino preparación: en un 2025 de tensiones taiwanesas y balcánicas, la OTAN integra a India como "socio global", extendiendo su paraguas al Sur Global. Modi apuesta por equilibrio; Occidente, por contención. Los Su-30 en Canarias no solo vuelan: proyectan poder indio en un mundo multipolar. Delhi avanza, Rusia observa, China calcula. La superioridad aérea no pide permiso: la construye.