Tanto el Reino Unido como Francia declinaron de forma explícita sumarse a la operación militar estadounidense, que comenzó hoy lunes 13 de abril. El primer ministro británico Keir Starmer fue claro: “No nos vamos a dejar arrastrar a esta guerra”. Por su parte, el presidente francés Emmanuel Macron anunció que Francia organizará en los próximos días una conferencia junto al Reino Unido y otros países dispuestos para crear una misión multinacional estrictamente defensiva destinada a restablecer la libertad de navegación en el estrecho.
Según fuentes diplomáticas citadas por Reuters, los aliados europeos consideran que el bloqueo unilateral impulsado por Trump es prematuro, arriesgado y podría escalar aún más el conflicto. Prefieren una solución diplomática y una misión de carácter defensivo y neutral, que no involucre directamente a las partes beligerantes.
Este rechazo masivo de aliados clave (incluyendo también señales negativas de otros países como Alemania y España) profundiza la fractura transatlántica y deja a Estados Unidos prácticamente solo en la aplicación del bloqueo naval.Mientras Trump intenta asfixiar económicamente a Irán cortando su comercio marítimo,
Europa busca proteger sus intereses energéticos sin involucrarse directamente en una nueva guerra en Oriente Medio.La crisis en el Estrecho de Ormuz, por donde pasa aproximadamente el 20% del petróleo mundial, continúa siendo el punto más crítico del conflicto actual.