En una fuerte intervención, Milani denunció que el gobierno destinó más de US$ 600 millones (entre aviones, armamento, modernizaciones, infraestructura y entrenamiento de pilotos por US$ 33 millones) mientras las Fuerzas Armadas atraviesan una crisis humana sin precedentes.
Las duras cifras que menciona Milani:
Milani señaló que “con solo una pequeña parte de todo lo recortado en salarios” se podría haber financiado una parte importante de los F-16, y acusó al gobierno de aplicar una “política marketinera”: mostrar aviones modernos mientras se construye “un ejército de pobres”.“Se compran F-16 con videos y fotos para la prensa, pero se deja que los militares y sus familias vivan en la precariedad.
Eso no es modernizar la defensa, es vaciarla desde adentro”, expresó el ex jefe del Ejército.El debate vuelve a abrirse con fuerza: ¿es prioritario comprar aviones de combate mientras las familias de quienes los van a operar y mantener viven por debajo de la línea de pobreza?
La frase de Milani resume la crítica más dura que recibe el gobierno en materia de defensa: los F-16 se estarían pagando con el hambre y la dignidad de las familias militares.