Durante una intervención en la Cámara de Diputados, Schlein declaró con claridad:
“Somos adversarios políticos en esta aula, pero somos todos ciudadanos italianos y no aceptaremos ataques o amenazas contra nuestro gobierno y nuestro país”.
Schlein condenó “con la mayor firmeza” las palabras de Trump contra Meloni, especialmente después de que la premier expresara solidaridad con el papa León XIV (el primer pontífice estadounidense), quien había criticado la escalada bélica en Irán.
La líder del PD subrayó que “la Italia es un país libre y soberano” y que “nuestra Constitución es clara: Italia repudia la guerra”.A los estadounidenses les envió un mensaje directo y contundente:
“Los italianos no toleramos bien los ataques extranjeros”.
Un momento de unidad nacional
Lo más llamativo del episodio es que, por primera vez en mucho tiempo, se produjo un raro momento de unidad en el Parlamento italiano. Tanto la mayoría de gobierno como la oposición coincidieron en rechazar los ataques personales de Trump contra Meloni, quien había sido criticada por el mandatario estadounidense por no apoyar con suficiente fuerza su política en Oriente Medio y por defender la postura del Vaticano.Schlein dejó claro que las diferencias políticas internas no justifican que un líder extranjero se permita atacar o amenazar al gobierno italiano. “Ningún jefe de Estado puede permitirse amenazar a Italia”, enfatizó.Este episodio pone en evidencia dos realidades:
La declaración de Schlein ha sido celebrada incluso por sectores del centro-derecha, que destacaron la madurez institucional de la líder del PD en un momento de tensión internacional.