Kubilius presentó la idea el pasado 17 de abril, sugiriendo un nuevo tratado intergubernamental que permita formar una “verdadera Unión Europea de Defensa”. Este pacto, inspirado en el modelo del Acuerdo de Schengen, iría más allá de los tratados actuales de la UE y buscaría preparar a Europa para defenderse de forma autónoma, especialmente ante el giro estratégico de Washington hacia la región Indo-Pacífica.
Según el comisario lituano, la propuesta incluye:
Kubilius argumentó que Europa ya no puede depender exclusivamente de Estados Unidos. “¿Cómo vamos a reemplazar los 100.000 soldados estadounidenses que actualmente actúan como la fuerza de respaldo en Europa?”, preguntó retóricamente. Destacó que esta fuerza europea no sustituiría a los ejércitos nacionales, sino que complementaría su rol, similar a cómo operan las tropas estadounidenses hoy.
La iniciativa surge en un contexto de creciente incertidumbre transatlántica: la reorientación estadounidense hacia Asia, las dudas sobre el compromiso de Washington con la OTAN bajo la administración Trump y la guerra en curso en Ucrania. Kubilius ha insistido en que Europa debe construir un “pilar europeo fuerte” dentro de la OTAN, pero con mayor autonomía convencional, aunque mantiene que el paraguas nuclear estadounidense sigue siendo vital.
La propuesta revive un viejo debate (ya planteado hace una década por figuras como Jean-Claude Juncker, Emmanuel Macron y Angela Merkel), pero gana fuerza ahora por la percepción de que el apoyo estadounidense podría disminuir en los próximos años.
Analistas señalan que una fuerza de 100.000 soldados permitiría a Europa cubrir el vacío estratégico si Washington reduce su presencia.Sin embargo, la idea enfrenta obstáculos importantes: varios países miembros (especialmente aquellos con tradición neutral como Austria o Irlanda) ven con recelo cualquier paso hacia un “ejército europeo” que pueda erosionar su soberanía.
Además, modificar o complementar los tratados de la UE requiere consenso unánime, lo que resulta políticamente complejo.Kubilius llamó a actuar con urgencia: “Europa necesita asumir responsabilidad por su propia defensa”. Su propuesta incluye también potenciar la industria de defensa común, aumentar drásticamente las capacidades antiaéreas y desarrollar proyectos conjuntos en espacio y misiles.Mientras
Bruselas avanza en esta dirección, la discusión sobre un posible “ejército europeo” vuelve al centro del debate continental. Para algunos, es un paso necesario hacia la soberanía estratégica; para otros, un riesgo de duplicar estructuras con la OTAN y generar divisiones internas.La propuesta de Kubilius marca un claro mensaje:
Europa ya no espera pasivamente la protección de Washington. Se prepara para defenderse por sí misma, con o sin el apoyo total de Estados Unidos.