domingo 19 de abril de 2026 - Edición Nº531

Latinoamérica | 19 abr 2026

¡El último limbo de hielo de Sudamérica!

Por qué Argentina y Chile aún no definen la frontera en el Campo de Hielo Patagónico Sur

16:38 |En lo más profundo de la Patagonia, donde los glaciares milenarios se extienden como un mar congelado, existe un curioso “agujero blanco” en los mapas. Google Maps, al igual que muchas cartografías digitales y oficiales, no traza allí una línea fronteriza sólida entre Argentina y Chile. En su lugar, aparece una zona difusa, a menudo marcada con una leyenda de “límite pendiente”. Este es el famoso Limbo de Hielo o Campo de Hielo Patagónico Sur (llamado Hielos Continentales en Argentina), uno de los últimos tramos terrestres de la frontera binacional que aún no ha sido plenamente definido.


¿De qué se trata exactamente?

El área en disputa (o pendiente de demarcación) se ubica entre el icónico Monte Fitz Roy (al norte) y el Cerro Daudet (al sur), abarcando una vasta extensión de glaciares, nieve perpetua y cumbres andinas. Se trata de uno de los mayores campos de hielo fuera de la Antártida y Groenlandia, una reserva estratégica de agua dulce que alimenta ríos, lagos y ecosistemas en ambos países.La controversia no es nueva.

El Tratado de Límites de 1881 estableció como principio general que la frontera seguiría “las altas cumbres de los Andes que dividen las aguas”. Las Actas de los Peritos de 1898 y el Laudo Arbitral Británico de 1902 intentaron precisar esta línea, pero la extrema dificultad del terreno —hielo permanente, clima hostil y falta de tecnología precisa en esa época— dejó el sector sin una demarcación física completa.

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El Acuerdo de 1998: la solución que quedó a medias

En los años 90, durante los gobiernos de Carlos Menem (Argentina) y Eduardo Frei Ruiz-Tagle (Chile), ambos países buscaron resolver los últimos puntos pendientes de la frontera. El 16 de diciembre de 1998 se firmó el Acuerdo para precisar el recorrido del límite desde el Monte Fitz Roy hasta el Cerro Daudet.

Este acuerdo dividió la zona en dos secciones:

  • Sección A (desde el Cerro Murallón hasta el Cerro Daudet): Se trazó una línea que combina la divisoria de aguas con segmentos rectos. Este tramo ya está jurídicamente acordado.
  • Sección B (desde el Monte Fitz Roy hasta el Cerro Murallón): Quedó pendiente de una cartografía detallada a escala 1:50.000 y de la demarcación física final, encomendada a la Comisión Mixta de Límites Chile-Argentina.

El acuerdo de 1998 obligó a ambos países a mostrar en sus mapas oficiales un recuadro con la leyenda “límite pendiente”. Por eso Google Maps y otras plataformas muestran esa zona sin una línea sólida: respetan el acuerdo bilateral.

¿Por qué sigue sin definirse casi 30 años después?Las razones principales son:

  1. Dificultad técnica y geográfica: El terreno es uno de los más inaccesibles del planeta. Cubierto casi permanentemente por hielo, con vientos extremos, avalanchas y cambios constantes debido al retroceso glacial por el cambio climático, realizar un levantamiento preciso y colocar hitos resulta extremadamente costoso y riesgoso.
  2. Diferencias de interpretación: Aunque el acuerdo de 1998 buscaba “precisar” el límite respetando el Tratado de 1881, surgieron discrepancias. Algunos sectores en Chile consideran que el acuerdo desplaza la línea histórica hacia el oeste, cediendo territorio (glaciares) a Argentina. En Argentina, se argumenta que se respeta la divisoria de aguas y se mantiene el acceso a puntos clave como el Monte Stokes. En la práctica, Argentina ha publicado mapas que muestran la zona más alineada con su posición, mientras Chile mantiene el rectángulo de “pendiente” en su cartografía oficial.
  3. Falta de voluntad política urgente: A diferencia de otros litigios del pasado (como el Beagle), esta zona no genera tensiones militares ni afecta poblaciones. Es un área deshabitada, sin recursos explotables a corto plazo más allá del turismo y la potencial reserva de agua dulce. Ninguno de los gobiernos recientes ha priorizado el tema en la agenda bilateral.
  4. Cambio climático como factor adicional: El retroceso de los glaciares está modificando la divisoria de aguas. Lo que era “divisoria” hace décadas podría estar cambiando, lo que complica aún más cualquier trazado definitivo.

¿Qué importancia tiene realmente?

Más allá del orgullo nacional, el Campo de Hielo Patagónico Sur es una de las mayores reservas de agua dulce del planeta. En un mundo con creciente escasez hídrica, controlar estos glaciares podría tener valor estratégico en el futuro. Además, la zona forma parte de parques nacionales (Los Glaciares en Argentina y Bernardo O’Higgins en Chile) y es un atractivo turístico mundial.Hasta ahora, la relación bilateral ha sido lo suficientemente madura como para que este “limbo” no escale a conflicto.

Ambos países mantienen buena vecindad y cooperan en otros ámbitos. Sin embargo, analistas chilenos advierten que una revisión profunda del Acuerdo de 1998 podría ser necesaria para evitar futuras sorpresas.Mientras tanto, el hielo sigue siendo el dueño silencioso de esa porción de Patagonia. Google Maps no se “atreve” a dibujar la línea porque los dos países aún no terminan de ponerse de acuerdo en el terreno real. Es el último recordatorio de que, incluso en el siglo XXI, hay rincones del mapa donde la soberanía sigue escrita con hielo.

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