Meloni justificó la decisión citando “la situación actual” en Medio Oriente, en referencia a la escalada militar israelí en el Líbano, donde fuerzas israelíes han llevado a cabo operaciones que causaron cientos de muertos y daños a infraestructuras civiles, además de incidentes que involucraron a tropas italianas bajo mandato de la ONU (UNIFIL).
El ministro de Defensa italiano, Guido Crosetto, ya notificó formalmente a su homólogo israelí, Israel Katz, la suspensión del acuerdo.El pacto de defensa, vigente desde 2006 (con renovaciones automáticas cada cinco años), permitía el intercambio de equipo militar, investigación tecnológica conjunta y cooperación en formación.
Su suspensión implica que Italia frena temporalmente esta colaboración estratégica, aunque el acuerdo no queda anulado de forma definitiva.Fuentes diplomáticas italianas admitieron que “habría sido políticamente difícil mantenerlo” ante las críticas crecientes por las acciones israelíes en Líbano y la región.
La decisión llega en un momento de tensión adicional, tras los enfrentamientos en el sur del Líbano y la percepción en Roma de que Israel busca una posición de dominio regional que desestabiliza el equilibrio en el Mediterráneo Oriental.La medida marca un giro significativo para el gobierno de Meloni, que hasta hace poco era considerado uno de los más pro-Israel en Europa.
Analistas interpretan esta movida como un intento de equilibrar presiones internas (de la oposición y sectores de la sociedad civil) y externas (críticas de la UE y la ONU por las operaciones en Líbano), mientras Italia mantiene tropas en la zona bajo casco azul.Jerusalén ha restado importancia a la decisión, argumentando que no afectará la cooperación de seguridad en temas clave, pero en privado refleja preocupación por el debilitamiento del apoyo europeo en un momento de alta tensión con Irán y Hezbollah.
Esta suspensión se suma a otras señales de enfriamiento en Europa: regiones italianas como Emilia-Romaña ya habían cortado lazos institucionales con entidades israelíes, y varios países del bloque expresan cada vez más reservas sobre las acciones militares de Israel.
Por ahora, las relaciones diplomáticas plenas entre Italia e Israel se mantienen, pero el mensaje es claro: Roma no está dispuesta a seguir respaldando sin condiciones lo que considera ambiciones hegemónicas de Israel en la región, que generan inestabilidad y ponen en riesgo a las fuerzas italianas desplegadas en el Líbano.La decisión podría tener efectos simbólicos importantes en la posición europea frente al conflicto y abre un debate sobre el futuro de la cooperación militar entre Israel y la UE.