Aunque las declaraciones más directas de Macron sobre la “irrealidad” de una operación militar para abrir el estrecho por la fuerza datan del 2 de abril de 2026 (durante su visita a Seúl, Corea del Sur), su posición crítica hacia las aproximaciones de ambas potencias se ha mantenido y ha sido reiterada en las últimas semanas en el marco de las conversaciones europeas sobre una misión de seguridad marítima.
¿Qué dijo exactamente Macron?
En rueda de prensa el 2 de abril, Macron declaró:
“Algunas personas defienden la idea de liberar el estrecho de Ormuz por la fuerza mediante una operación militar, una posición a veces expresada por Estados Unidos, aunque ha variado. Esta nunca ha sido la opción que hemos apoyado porque la consideramos irrealista. Tomaría un tiempo infinito y expondría a todos los que transiten por el estrecho a riesgos de los Guardianes de la Revolución y misiles balísticos.”
Al mismo tiempo, Francia ha exigido en múltiples ocasiones la reapertura inmediata, plena e incondicional del estrecho, rechazando cualquier intento de “privatizarlo” o imponer restricciones unilaterales (ya sea por parte de Irán o de la presencia naval estadounidense). Macron ha insistido en que la solución debe pasar por el diálogo y la cooperación, no por la fuerza ni por bloqueos prolongados.
En resumen, la postura francesa es clara:
Contexto actual (20 de abril de 2026)
Mientras una delegación estadounidense de alto nivel (vicepresidente JD Vance, Steve Witkoff y Jared Kushner) llega a Islamabad para nuevas negociaciones con mediación pakistaní, Europa avanza en paralelo con su propio plan:
Esta posición de Macron refleja la creciente voluntad europea de actuar de forma autónoma en materia de seguridad energética, sin sumarse automáticamente a las iniciativas de Washington.