Caudle lo anunció este lunes durante la exposición Sea-Air-Space 2026, cerca de Washington, en respuesta directa a preguntas de la prensa especializada. “Creo que verán un downselect en agosto. Ese es el mes al que se han comprometido para tomar la decisión del programa”, declaró el almirante tras conversaciones con el subsecretario de Defensa.
¿Por qué se estancó el programa?El F/A-XX quedó atrapado en el “purgatorio de adquisiciones” desde que el Pentágono, el año pasado, priorizó fuertemente el programa de la Fuerza Aérea (F-47, antes NGAD) y redujo drásticamente los fondos para el caza naval. La Administración solicitó solo 74 millones de dólares para el año fiscal 2026, lo que prácticamente paralizó el avance. Sin embargo, el Congreso intervino de forma decisiva y aumentó el financiamiento en casi 900 millones de dólares, rescatando el programa y permitiendo que entre en la fase de Ingeniería y Fabricación (EMD).
La necesidad es urgente: el F/A-XX debe reemplazar a los envejecidos F/A-18E/F Super Hornet y garantizar la superioridad aérea desde los portaaviones en un escenario de alta amenaza (especialmente frente a China). El almirante Caudle enfatizó que la carrera tecnológica contra adversarios que evolucionan rápidamente obliga a acelerar el proceso.Competidores en la recta finalQuedan solo dos empresas en la puja:
Lockheed Martin fue eliminado del proceso en 2025 por no cumplir con los requisitos. El diseño ganador debe ser optimizado desde el origen para operaciones en portaaviones: mayor alcance, sigilo avanzado, sensores de última generación y capacidad para operar en entornos altamente contestados.
Próximos pasos
Esta decisión marca un punto de inflexión para la aviación naval estadounidense, que busca mantener su ventaja estratégica en el Indo-Pacífico.