El gobierno chino ordenó a las empresas nacionales, instituciones y organismos públicos que dejen de usar productos de ciberseguridad de más de una docena de empresas estadounidenses e israelíes por motivos de seguridad nacional.Entre las compañías afectadas se encuentran:Empresas estadounidenses:
Empresas israelíes:
Las autoridades chinas instruyeron a las organizaciones a identificar cualquier software de estas compañías y reemplazarlo por alternativas nacionales antes de la primera mitad de 2026 (plazo que en algunos casos finalizaba en junio).
Motivo oficial
Pekín argumenta que estos productos podrían recopilar y transmitir información sensible al extranjero, representando un riesgo de espionaje. Esta medida forma parte de la estrategia china de autonomía tecnológica (“Xinchuang”), que busca reducir la dependencia de tecnologías occidentales en áreas críticas.
Contexto