viernes 24 de abril de 2026 - Edición Nº536

Nacionales | 24 abr 2026

Argentina

Vergüenza en el área nuclear – Un dirigente libertario de 23 años en un puesto clave

00:14 |La designación de Ezequiel Acuña, un joven de 23 años conocido en redes sociales como “El Pasante” y militante libertario, generó una fuerte polémica en el sector nuclear argentino. Acuña fue nombrado Subgerente de Responsabilidad Social Empresaria de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NA-SA), la empresa estatal que opera las centrales nucleares de Atucha I, Atucha II y Embalse.


Los hechos verificados

  • Edad y perfil: Acuña tiene 23 años, no completó ninguna carrera universitaria (terminó el secundario en 2020, abandonó Ciencia Política y cursa Abogacía). Su trayectoria principal se basa en la militancia digital a favor de Javier Milei, la creación de contenidos en X (Twitter) y proyectos como “La Derecha Diario” y “Madero Group”.
  • Experiencia previa: Pasó por un cargo en la TV Pública (2024) y como asesor en la Cámara de Diputados (desde diciembre de 2023) en el bloque de La Libertad Avanza. No registra antecedentes en energía nuclear, ingeniería, física, gestión científica, responsabilidad social corporativa ni en temas técnicos o regulatorios del sector atómico.
  • Cargo y sueldo: Asumió como subgerente en una de las empresas más estratégicas y sensibles del país. El salario informado supera los 13 millones de pesos mensuales (algunos reportes hablan de más de 10 millones). El puesto implica responsabilidades en comunicación, relaciones con la comunidad y aspectos de imagen de una empresa que maneja tecnología nuclear de alta complejidad y seguridad nacional.

La designación se produjo en medio de un fuerte ajuste en el sector científico-tecnológico: la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y Nucleoeléctrica sufren fuga de cerebros, con ingenieros y físicos altamente calificados ganando salarios que en algunos casos no superan los 1,5-2 millones de pesos y emigrando al exterior. Proyectos clave como el reactor CAREM enfrentan demoras o recortes.

Reacciones y críticas

El nombramiento provocó rechazo inmediato en la comunidad científica, técnica y energética:

  • Se cuestiona la falta total de idoneidad para un rol en una empresa que gestiona instalaciones nucleares, donde la seguridad, la regulación y la comunicación técnica exigen conocimiento especializado.
  • Críticos lo ven como un caso clásico de “tuitero rentado” o premio a la militancia digital, en contraposición al discurso de “meritocracia” y “contra la casta” que impulsó el gobierno de Milei.
  • Organismos y especialistas destacan la contradicción: mientras se ajusta el gasto público y se pierden talentos formados durante décadas, se coloca a un joven sin experiencia en un cargo jerárquico de alto sueldo.

Defensores del gobierno podrían argumentar que “Responsabilidad Social Empresaria” es un área más vinculada a comunicación y gestión social que a operación técnica directa, y que el Estado tiene derecho a colocar cuadros políticos de confianza. Sin embargo, la percepción pública dominante en el debate es de incoherencia y vergüenza ajena: un sector estratégico como el nuclear requiere profesionalismo, no militancia pura.

Contexto más amplio

Este caso se suma a otras designaciones controvertidas en áreas técnicas durante la gestión Milei, donde la lealtad política parece primar sobre la experiencia en algunos nombramientos. En paralelo, el gobierno busca avanzar en modernización y posibles expansiones nucleares (incluyendo temas de seguridad y cooperación internacional, como se vio en debates recientes sobre armas nucleares en Finlandia o tensiones globales).Para muchos argentinos que apoyaron el cambio en 2023 esperando eficiencia y reducción del gasto político, este tipo de nombramientos genera frustración: si el objetivo es achicar el Estado y terminar con privilegios, ¿por qué un cargo de alto sueldo en una empresa estratégica va a alguien sin trayectoria relevante?

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