Estos ejercicios representan uno de los despliegues de cooperación naval más significativos de los últimos años entre ambos países en el Atlántico Sur. No se trata de una presencia permanente ni de maniobras ofensivas, sino de adiestramiento básico de interoperabilidad: maniobras de flota, defensa aérea, exploración marítima y operaciones combinadas.
¿Qué buques participan?
Las maniobras se desarrollarán frente a las costas de Necochea, Quequén y zonas cercanas a Trelew y Mar del Plata. El Nimitz tiene previsto recalar en Mar del Plata alrededor del 30 de abril, donde el presidente Milei fue invitado por el embajador estadounidense Peter Lamelas a visitarlo.
Contexto y alcance real
El despliegue forma parte de una gira más amplia del USS Nimitz por América Latina (ya realizó ejercicios con Chile y tiene programadas escalas en Brasil, Panamá y otros países). Es la última gran misión del portaaviones antes de su eventual retiro tras más de 50 años de servicio. El ejercicio PASSEX ya se había realizado en 2024 con el portaaviones USS George Washington, por lo que no es inédito, aunque la presencia del Nimitz le da mayor visibilidad
El gobierno recurrió a un Decreto de Necesidad y Urgencia porque el Congreso no había tratado a tiempo la autorización para el ingreso de tropas extranjeras. El costo estimado de los ejercicios conjuntos (incluyendo Daga Atlántica, que se realiza en paralelo en tierra y aire) ronda los $466,7 millones.
¿Una “nueva era de alianza”?
Sí, marca un fortalecimiento claro de la relación militar bilateral bajo la administración Milei, que ha priorizado la alineación estratégica con Estados Unidos e Israel. Sin embargo, no implica un cambio en la posición histórica de neutralidad de EE.UU. respecto a la soberanía de las Islas Malvinas. Washington sigue reconociendo la administración británica de facto y prioriza la autodeterminación de los kelpers.
Cualquier especulación sobre apoyo directo a un reclamo argentino por Malvinas sigue siendo, por ahora, humo geopolítico sin confirmación oficial.Este tipo de ejercicios busca mejorar la interoperabilidad, la vigilancia marítima y la capacidad de respuesta ante amenazas comunes en el Atlántico Sur (narcotráfico, pesca ilegal, etc.), sin alterar el statu quo territorial.La llegada del Nimitz genera entusiasmo en sectores defensistas y libertarios, pero también críticas de la oposición por el uso del DNU y por la percepción de mayor alineación con Washington. La información es verídica y está respaldada por el Boletín Oficial, reportes de Zona Militar,
Gaceta Marinera y comunicados del Comando Sur de EE.UU.Un paso concreto de cooperación naval en el Atlántico Sur, pero dentro de los límites de ejercicios rutinarios preplanificados. La “nueva era” dependerá de cómo evolucionen las relaciones a mediano plazo.