El despliegue coincidió con el comienzo de Balikatan el 20 de abril de 2026 y se interpretó como una demostración de fuerza y una “respuesta necesaria” a lo que Beijing considera “provocaciones” y “intimidación” por parte de Washington y sus aliados. El Ministerio de Defensa chino y el Comando del Teatro Sur del EPL describieron las maniobras como ejercicios de coordinación aire-mar, fuego real y maniobras rápidas.
Composición del grupo naval chino (según imágenes satelitales y reportes)
Imágenes satelitales circuladas en redes y analizadas por medios como South China Morning Post y The Diplomat muestran un grupo de alrededor de 14 buques de gran tamaño, que incluye:
El despliegue incluye elementos anfibios y de proyección de poder, lo que sugiere ensayos de operaciones combinadas. Algunos analistas lo describen como una posible “envoltura táctica” (tactical envelopment) en respuesta a las actividades cerca de Luzón.
Contexto y declaración china
Beijing ha reiterado que “ya no tolerará la intimidación ni las demostraciones de fuerza de Estados Unidos”. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores calificó Balikatan como una actividad que “introduce fuerzas externas” y que “puede generar confrontación”, insistiendo en que lo que la región necesita es “paz y tranquilidad”, no “división”.
Balikatan 2026 es una de las ediciones más grandes hasta la fecha, con más de 17.000 efectivos, participación de Japón con unidades de combate terrestres y observadores de otros países. Los ejercicios incluyen entrenamiento de respuesta a desastres, pero también escenarios de combate realista, defensa de islas y operaciones conjuntas.
¿Escalada o rutina estratégica?
Este tipo de despliegues simultáneos son cada vez más comunes en la competencia estratégica en el Indo-Pacífico. China los presenta como ejercicios rutinarios de adiestramiento y defensa de su “soberanía e intereses marítimos”. Estados Unidos y Filipinas, por su parte, sostienen que Balikatan es una actividad bilateral anual defensiva, destinada a mejorar la interoperabilidad y la preparación ante desastres naturales o amenazas comunes, sin dirigirse contra ningún país específico.
El despliegue del Liaoning y el grupo naval refuerza la capacidad de China para proyectar poder en aguas disputadas, pero también genera mayor vigilancia por parte de Estados Unidos, Japón, Australia y Filipinas. No se reportaron incidentes directos entre ambas fuerzas durante los ejercicios.