Lituania podría convertirse en el primer país europeo en sumarse formalmente a una misión naval liderada por Estados Unidos en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo que transporta alrededor del 20% del petróleo global.
El presidente lituano, Gitanas Nausėda, declaró el 30 de abril de 2026 que apoya la participación de su país en la coalición propuesta por Washington. “Hemos recibido una propuesta de Estados Unidos para unirnos a la coalición de restauración de la navegación en el Estrecho de Ormuz, y tengo la intención de presentarla en breve al Consejo de Defensa del Estado”, afirmó Nausėda en una conferencia de prensa en Vilnius.
La decisión final requerirá la aprobación del Consejo de Defensa del Estado y del Parlamento lituano (Seimas).
Contexto de la misión
Esta iniciativa estadounidense busca restaurar la libertad de navegación en el Estrecho de Ormuz, que ha estado severamente afectado desde el inicio de la Operación Furia Épica en febrero de 2026. Tras el conflicto con Irán, que incluyó ataques a instalaciones navales iraníes y un bloqueo naval, el paso seguro de buques comerciales se ha visto comprometido, lo que ha provocado un fuerte aumento en los precios del petróleo (alcanzando máximos de más de cuatro años).
Estados Unidos ha invitado a varios aliados a participar en operaciones de escolta, limpieza de minas y protección del tráfico marítimo. Hasta ahora, Lituania es el primer país europeo que ha mostrado un apoyo público claro y ha recibido una invitación formal.
¿Qué puede aportar Lituania?
Lituania posee una armada modesta, enfocada principalmente en capacidades de la región del Báltico, como contramedidas de minas y operaciones de dragado. Expertos señalan que su contribución podría centrarse en especialistas en desminado o en el envío de personal a bordo de buques aliados, más que en el despliegue de grandes buques de guerra.
El gesto de Vilnius se interpreta como una muestra de solidaridad transatlántica con Washington, especialmente en un momento en que muchos países europeos han sido más cautelosos a la hora de involucrarse directamente en operaciones relacionadas con el conflicto en el Golfo Pérsico.
Reacciones y implicaciones
Hasta el momento, ningún otro país europeo ha anunciado públicamente su intención de unirse, lo que posicionaría a Lituania como pionero si el Consejo de Defensa y el Parlamento aprueban la participación.