
- No es un impuesto del 1% sobre las ganancias definitivo.
- Es un anticipo (percepción) del 1% sobre el valor de exportación (similar al valor FOB usado para derechos de exportación).
- Este 1% se paga al momento de exportar el metal (especialmente cuando se envía al exterior para refinación sin transferir propiedad).
- Luego, las empresas lo descuentan de su Impuesto a las Ganancias anual (que para sociedades es del 25% al 35% según el monto de ganancia).
Es decir, se trata de un mecanismo de control fiscal y anticipo para evitar subfacturación o evasión en un sector donde los metales preciosos se refinan habitualmente en el exterior (Canadá, Suiza, EE.UU., etc.).
Contexto más amplio
- Argentina tiene una regalía provincial que suele oscilar entre el 3% y 5% sobre la producción minera (dependiendo de la provincia).
- El Impuesto a las Ganancias corporativo es del 25-35%.
- Existen derechos de exportación (retenciones) bajos o nulos para la minería bajo la actual política.
- El gobierno de Milei ha impulsado fuertemente la minería a través del RIGI (Régimen de Incentivos a Grandes Inversiones), ofreciendo estabilidad tributaria por 30 años para atraer miles de millones de dólares en proyectos de oro, cobre y litio.
Empresas principales en oro: Barrick Gold (Veladero), Newmont, AngloGold Ashanti, y proyectos como Vicuña (BHP + Lundin), entre otros.
¿Es “saqueo”?Argumentos a favor de la crítica:
- Históricamente, una parte importante de las divisas generadas por minería se va del país (remisión de utilidades).
- El 1% de percepción es bajo como anticipo.
- Muchas comunidades locales sienten que reciben pocos beneficios directos.
Argumentos en contra:
- La minería es de alto riesgo y requiere inversiones millonarias (miles de millones de dólares).
- El gobierno argumenta que sin incentivos y estabilidad, los proyectos no se desarrollan.
- Proyecciones oficiales estiman que entre el 67% y 80% de los ingresos mineros quedarían en Argentina (salarios, proveedores locales, impuestos, regalías).
Conclusión: El 1% no es el impuesto total que pagan las mineras, sino un anticipo de Ganancias. Llamarlo “saqueo” es una simplificación fuerte del debate. Argentina tiene recursos minerales importantes, pero históricamente ha tenido dificultades para atraer inversión debido a la inestabilidad regulatoria y alta presión tributaria. El modelo actual prioriza atraer capital extranjero a costa de menores impuestos inmediatos, con la expectativa de mayores volúmenes de producción y empleo a mediano plazo.