Lo que dice el informe
- Desde principios de marzo de 2026, Putin ha restringido sus movimientos, pasando más tiempo en búnkeres fortificados (especialmente en la región de Krasnodar).
- Se han instalado sistemas de vigilancia en las viviendas de su personal cercano, se han prohibido smartphones en ciertos entornos y se ha reforzado la protección de altos mandos militares.
- El informe señala a Serguéi Shoigú (actual secretario del Consejo de Seguridad y exministro de Defensa) como un “factor de riesgo” para un posible golpe o conspiración, debido a la influencia que aún conserva dentro del alto mando militar ruso.
El arresto de Ruslan Tsalikov (exviceministro de Defensa y cercano colaborador de Shoigú) el 5 de marzo sería visto como una ruptura de los pactos informales de protección entre élites, lo que habría aumentado las tensiones.Importante
- El informe no presenta pruebas concretas de un complot en marcha.
- Se trata de una evaluación de inteligencia, no de hechos confirmados.
- Expertos rusos y analistas occidentales suelen tratar este tipo de filtraciones con cautela, ya que pueden formar parte de guerras internas de información o desinformación.
Conclusión:
Existe una alerta real de inteligencia europea sobre paranoia y medidas de seguridad excepcionales en el Kremlin, con Shoigú señalado como posible amenaza. Sin embargo, hasta ahora no hay indicios públicos de un golpe de Estado inminente.