martes 05 de mayo de 2026 - Edición Nº547

Nacionales | 5 may 2026

Argentina

Milani: "Financian equipamiento con el deterioro del ingreso del propio personal."

14:47 |El reciente lanzamiento del Plan ARMA (Plan de Adecuación y Reequipamiento Militar Argentino), oficializado mediante el Decreto 314/2026 del presidente Javier Milei, ha generado expectativas y fuertes cuestionamientos. El plan busca financiar la modernización de las Fuerzas Armadas destinando el 10% de los ingresos por ventas, alquileres o privatizaciones de bienes del Estado al reequipamiento, y hasta el 70% cuando se trate de bienes propios de las FFAA.


El exjefe del Ejército, teniente general (R) César Milani, ha planteado una de las críticas más duras y estructuradas al respecto. Su análisis va más allá de rechazar o celebrar compras puntuales y apunta al modelo de financiamiento y sostenibilidad a largo plazo.Los principales argumentos de Milani

Milani identifica una brecha evidente entre el relato oficial de reequipamiento y la realidad del sistema de defensa:

  • Licuefacción salarial como mecanismo central de ajuste: Los sueldos del personal militar (inciso 1 del presupuesto) representan entre el 70-80% del gasto en Defensa. Reducir su poder adquisitivo genera ahorros millonarios en términos reales, que luego se presentan como base para adquisiciones puntuales.
  • Financiamiento del equipamiento con deterioro humano: Se anuncian compras (como los caza F-16, blindados 8x8 y otros) mientras se erosiona el ingreso del personal. Según Milani, esto equivale a “financiar equipamiento con el deterioro del propio personal”.
  • Privatizaciones y venta de activos: La propuesta de privatizar las fábricas militares restantes y vender activos de las Fuerzas Armadas se presenta como “reequipamiento”. En realidad, se estarían sustituyendo activos estratégicos irrecuperables por bienes de uso que se deprecian rápidamente.
  • Generación de liquidez a corto plazo: Se ajusta personal, se liquidan activos y solo una porción menor se destina a adquisiciones que alimentan el discurso político.

Milani reconoce que ningún militar se opondría a la incorporación de material moderno como los F-16 o blindados. Históricamente, desde el gobierno de Alfonsín, la tendencia ha sido de desinversión crónica, con breves excepciones. El problema no son las compras en sí, sino a qué costo se realizan, cómo se financian y cuán sostenibles resultan.

Contexto histórico que menciona Milani

Milani advierte que este camino ya fue transitado en la década de 1990, con resultados negativos:

  • Debilitamiento general de las Fuerzas Armadas.
  • Pérdida de capacidades críticas.
  • Éxodo de cuadros profesionales altamente calificados.
  • Achicamiento y reducción operativa de unidades.
  • Desarticulación de la industria de defensa nacional.

Todo ello acompañado de anuncios de incorporaciones de material que, aisladas, no generaron un desarrollo sostenible.Análisis equilibrado del Plan ARMA

Aspectos positivos del plan (perspectiva oficial):

  • Introduce una fuente de financiamiento extra-presupuestaria y previsible, vinculada a la venta de activos estatales.
  • Busca mayor autonomía financiera para las Fuerzas Armadas (reinvversión directa de parte de los ingresos).
  • Ordena prioridades según planeamiento conjunto y necesidades operativas.
  • Se enmarca en un contexto de recuperación gradual tras décadas de subinversión.

Riesgos y críticas válidas (perspectiva Milani y analistas):

  • Sostenibilidad: Depender de privatizaciones y ventas de activos es finito. Una vez vendidos los bienes, la fuente se agota.
  • Impacto en el capital humano: Si los salarios siguen perdiendo poder adquisitivo, se acelera la fuga de talentos (pilotos, técnicos, especialistas), lo que reduce la capacidad real de operar el nuevo equipamiento.
  • Industria de defensa: Privatizar fábricas militares sin una estrategia de reconversión y asociación público-privada puede terminar de desmantelar capacidades industriales estratégicas.
  • Enfoque cortoplacista: Anuncios de compras generan impacto mediático, pero sin un presupuesto base robusto y políticas de mantenimiento y entrenamiento a largo plazo, el material nuevo puede volverse obsoleto o subutilizado rápidamente.

Conclusión: El dilema estructural argentinoEl diagnóstico de Milani pone el foco en un problema histórico de la defensa argentina: la falta de continuidad de políticas de Estado. Las compras de equipamiento, por necesarias que sean, no sustituyen una estrategia integral que incluya:

  1. Recuperación del poder adquisitivo y condiciones de vida del personal.
  2. Reconstrucción de la base industrial de defensa.
  3. Inversión sostenida en I+D y mantenimiento.
  4. Definición clara de hipótesis de conflicto y doctrina.

El Plan ARMA puede ser un instrumento útil si se complementa con estas políticas.

Pero si se reduce a un mecanismo de financiamiento basado en liquidación de activos y ajuste salarial, corre el riesgo de repetir los errores de los años 90: un reequipamiento aparente que esconde un debilitamiento estruct

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