La modificación constitucional, aprobada en una sesión de la Asamblea Popular Suprema y revelada este miércoles, elimina cláusulas que establecían como meta “lograr la unificación de la patria”. Además, la nueva versión define claramente el territorio norcoreano con fronteras específicas que reconocen a Corea del Sur como un Estado separado.
Un cambio estratégico impulsado por Kim Jong-un
Desde enero de 2024, Kim Jong-un había venido anticipando este giro. En discursos públicos declaró que la reunificación ya no era posible ni deseable, calificando a Corea del Sur como “el principal enemigo” y como un “Estado hostil”. Ordenó entonces borrar el concepto de “minjok” (un pueblo coreano único) de la propaganda y eliminó físicamente símbolos como el Arco de la Reunificación en Pyongyang.
La reforma constitucional consolida esta nueva doctrina de “dos Estados hostiles”, en lugar de la antigua narrativa de “una nación, dos sistemas”.
Implicaciones geopolíticas
Contexto histórico
La reunificación ha sido durante más de 70 años un objetivo declarado tanto en el Norte como en el Sur, aunque con visiones radicalmente opuestas (absorción por el Sur vs. confederación o dominación por el Norte). Con esta reforma,
Pyongyang cierra definitivamente esa vía y reescribe su identidad nacional.Expertos consideran que este es uno de los cambios más significativos en la política norcoreana desde el fin de la Guerra de Corea en 1953.