Este encuentro, realizado en el marco del ejercicio Passex / Southern Seas 2026, representa un hito en la cooperación naval entre Argentina y Estados Unidos. Las unidades argentinas se integraron progresivamente a la flota estadounidense para realizar maniobras de alta complejidad: formaciones tácticas, ejercicios de defensa aérea, tiro real, antisubmarino y comunicaciones.
Un despliegue de interoperabilidad
El imponente Nimitz, uno de los portaaviones más poderosos del mundo, fue el centro de la operación. A su lado, los buques argentinos demostraron su capacidad para operar en conjunto con una de las armadas más avanzadas del planeta.
El destructor ARA La Argentina acompañó de cerca al portaaviones, mientras el resto de la flota argentina completaba la formación frente a las costas argentinas, en la Zona Económica Exclusiva.
Estas actividades no solo fortalecen la preparación operativa de ambas marinas, sino que también consolidan lazos estratégicos en un océano de vital importancia geopolítica.
En un horizonte donde se mezclan el gris acero de los cascos y el azul profundo del mar, la imagen es clara: dos armadas, una misma meta de seguridad y cooperación marítima. Un mensaje potente que resuena más allá de las olas.
Ejercicio realizado entre fines de abril y principios de mayo de 2026.