El caso más destacado es el de Joichi Ito (también conocido como Joi Ito), influyente empresario tecnológico, presidente del Chiba Institute of Technology y exasesor en proyectos gubernamentales de emprendimiento digital. Ito aparece mencionado más de 8.000 veces en los millones de páginas liberadas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos en 2026, principalmente por miles de correos electrónicos y una relación financiera y personal estrecha con Epstein.
A pesar de la magnitud de las menciones, el gobierno japonés ha optado por una postura de distancia:
Otras menciones
Además de Ito, han surgido referencias a actividades de empresas japonesas (como Toshiba) en la isla de Epstein y contactos menores con otros actores del mundo empresarial y tecnológico nipón. Sin embargo, el gobierno mantiene que no existe razón para una investigación más amplia.
Esta decisión ha generado críticas en redes sociales y entre algunos sectores de la oposición, que acusan al Ejecutivo de proteger a figuras cercanas al poder y evitar un escándalo que podría salpicar más alto.
No obstante, hasta el momento el gobierno de la primera ministra Sanae Takaichi mantiene su línea: los archivos Epstein no justifican una investigación doméstica en Japón.El caso pone de manifiesto las diferencias en cómo distintos países están manejando las repercusiones de la masiva liberación de documentos del caso Epstein.