El ataque incluyó una sostenida andanada de lanchas rápidas de ataque, drones y misiles. Funcionarios estadounidenses lo describieron como mucho más agresivo que enfrentamientos anteriores en la zona. Los destructores contaron con apoyo aéreo, incluyendo helicópteros de ataque AH-64 Apache y otros aviones, que ayudaron a interceptar o disuadir todas las amenazas.
Verificación de la información:
A pesar de la intensidad del ataque, ninguno de los dos destructores resultó dañado y completaron con éxito su tránsito hacia el Golfo Pérsico como parte de la operación “Project Freedom”, destinada a garantizar la libertad de navegación en el estrecho.Este incidente marca una nueva escalada en las tensiones entre Estados Unidos e Irán en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo global.