Arroyo Salgado realizó estas afirmaciones este miércoles 6 de mayo de 2026 durante un almuerzo del Rotary Club de Buenos Aires en el Hotel Libertador. Reiteró su convicción de que la muerte de Nisman fue un homicidio (magnicidio) y no un suicidio, vinculado a su investigación sobre el atentado a la AMIA y la denuncia contra Cristina Kirchner por el Memorándum con Irán.
Sobre la posibilidad de identificar a los responsables, la magistrada fue pesimista respecto a los autores intelectuales, pero señaló que sí existen “trascendidos” sobre los partícipes materiales:
“Difícilmente se llegue a determinar quiénes son los responsables detrás de este magnicidio, pero sí los partícipes respecto de los cuales hay trascendidos, acerca de que tienen sus vínculos en los servicios de inteligencia que están operando hoy en empresas vinculadas a todo el desarrollo en Río Turbio y con vínculos con funcionarios públicos del actual gobierno”.
Esta es la primera vez que Arroyo Salgado menciona públicamente una posible conexión entre el caso Nisman y el actual gobierno (administración Milei).
Esta nueva hipótesis ha generado inmediato impacto político y mediático, al introducir elementos del presente gobierno en una causa que ya lleva más de 11 años sin culpables condenados.