Según revelaciones del New York Times y otros medios internacionales (mayo 2026), Estados Unidos ha presionado activamente a los gobiernos de Argentina y Chile para que detengan o revisen dos ambiciosos proyectos astronómicos chinos en zonas de excepcional calidad para la observación espacial.
Los proyectos afectados
La preocupación de Washington
Estados Unidos no ve estos proyectos como mera ciencia pura. Teme que los telescopios chinos tengan uso dual (civil y militar), permitiendo:
La campaña de presión comenzó durante la administración Biden y se intensificó notablemente bajo Trump, quien aplica una versión actualizada de la Doctrina Monroe: “América para los americanos” (es decir, sin influencia china significativa en el patio trasero de EE.UU.).
Reacciones
China acusó a Estados Unidos de “interferir en la soberanía” de los países sudamericanos y de difundir “desinformación”.
Su embajador en Chile denunció que Washington pretende impedir que Pekín elija socios científicos libremente.Astrónomos de ambos países lamentan el impacto: estos telescopios representaban una oportunidad única para avanzar en investigación científica en una de las mejores zonas del mundo para observar el universo.Gobiernos locales: En Argentina, bajo Javier Milei (alineado con EE.UU.), el freno al proyecto chino forma parte de una reorientación estratégica.
En Chile, el gobierno también optó por priorizar sus relaciones con Washington y evitar riesgos geopolíticos.Este episodio es solo la punta del iceberg de la creciente competencia por el espacio en América Latina.
China ha construido una red de estaciones terrestres y facilidades espaciales en la región, mientras Estados Unidos busca contener esa expansión.¿Ciencia pura o nueva forma de dominación tecnológica y militar?
Los cielos de Sudam