El acuerdo contempla la adquisición de 20 aviones KAAN Block-10 para la Fuerza Aérea Turca, con las primeras entregas previstas para 2028 y la finalización del lote antes de finales de 2030. El Block-10 representa la configuración inicial de producción, que luego evolucionará hacia versiones más avanzadas con mayor integración de sistemas y armamento.
Un proyecto con socios estratégicos
Turquía no está desarrollando el KAAN en solitario. Tanto Pakistán como Azerbaiyán forman parte activa del programa:
Este esquema de cooperación permite a Turquía compartir costos de desarrollo y abrir la puerta a futuras exportaciones, al mismo tiempo que fortalece alianzas militares en el mundo turco y musulmán.
Ambición estratégica
El KAAN está diseñado para reemplazar progresivamente la flota de F-16 turcos a partir de la década de 2030. Se trata de un caza bimotor furtivo con capacidades de superioridad aérea, baja observabilidad y sistemas avanzados de sensores y aviónica.
Con este contrato, Turquía da un paso concreto hacia la autonomía en su defensa aérea, reduciendo dependencia de proveedores occidentales (tras la exclusión del programa F-35 por el caso S-400). El KAAN también se posiciona como una alternativa “sin sanciones” para países que buscan tecnología de quinta generación sin las restricciones políticas asociadas a Estados Unidos o Europa.El programa genera gran expectativa internacional.
Países como España, Arabia Saudita, Egipto y otros han mostrado interés, aunque por ahora el primer lote confirmado es para la propia Fuerza Aérea Turca.¿El comienzo de una nueva era en la aviación de combate?
Turquía apuesta fuerte por convertirse en uno de los pocos países del mundo con capacidad para producir y exportar cazas furtivos de quinta generación.