Según informes de inteligencia surcoreana (NIS) compartidos con legisladores en mayo de 2026, la reforma fue aprobada el 22 de marzo de 2026 durante una sesión de la Asamblea Popular Suprema. La modificación incorpora al texto constitucional el Artículo 3 de su ley de política nuclear, que establece textualmente:
“Si el sistema de mando y control sobre las fuerzas nucleares del Estado se ve amenazado por ataques de fuerzas hostiles, se lanzará un ataque nuclear de forma automática e inmediata”.
Este mecanismo es similar al legendario sistema soviético “Dead Hand” (Mano Muerta) de la Guerra Fría: asegura la represalia nuclear incluso si el liderazgo es decapitado en un primer ataque.
Contexto y motivación
Analistas coinciden en que el cambio responde en gran medida a los recientes acontecimientos en Irán, donde un ataque estadounidense-israelí acabó con el líder supremo Ali Jamenei. Kim Jong Un habría ordenado reforzar legalmente su doctrina nuclear para disuadir cualquier intento de “decapitación” del régimen.Además de esta cláusula automática, las reformas constitucionales:
Reacciones internacionales
El anuncio ha generado alarma en Seúl, Washington y Tokio. Funcionarios surcoreanos y estadounidenses ven esta medida como una escalada peligrosa que reduce los márgenes de error en cualquier crisis futura y complica cualquier estrategia de ataque preventivo contra el programa nuclear norcoreano.
Para Pyongyang, en cambio, se trata de una garantía de supervivencia del régimen: quien intente eliminar a Kim activará automáticamente una respuesta nuclear masiva.
La noticia confirma la tendencia de Kim Jong Un de institucionalizar y blindar su doctrina nuclear, convirtiendo a Corea del Norte en uno de los estados con la política de uso nuclear más agresiva y automatizada del planeta.
¿Disuasión efectiva o ruleta rusa nuclear? El mundo observa con preocupación cómo Pyongyang sigue elevando la apuesta en uno de los puntos más calientes del globo.