El resto del mundo en conjunto: menos del 1%.
Esto significa que más del 99% de las armas convencionales mayores que importó Israel en ese período provinieron exclusivamente de estos tres países.
Verificación oficial SIPRI
Los datos provienen directamente del SIPRI Arms Transfers Database (actualizado en marzo de 2026). Israel se ubicó como el 14° mayor importador mundial de armas mayores durante ese lustro, con un aumento del 12% respecto al período anterior. A pesar de su fuerte industria de defensa propia, sigue dependiendo fuertemente de importaciones para sistemas clave como aviones de combate, vehículos blindados, misiles y submarinos.
¿Qué significa esto?
Esta concentración extrema resalta una realidad incómoda cuando se habla de “comunidad internacional” o de un supuesto “orden basado en reglas”. Mientras decenas de países emiten condenas, resoluciones o declaraciones en foros multilaterales, solo Washington, Berlín y Roma son los que efectivamente proveen la gran mayoría del armamento pesado.
El resto del planeta —incluyendo potencias emergentes, países árabes, latinoamericanos, africanos y asiáticos— representa una fracción casi irrelevante en el suministro de armas mayores a Israel.
Esta estadística no juzga el conflicto, pero sí desnuda una hipocresía frecuente: muchos actores internacionales critican con dureza mientras otros suministran silenciosamente. La realidad del poder militar se mide en transferencias reales de armas, no solo en discursos.
Fuente principal: SIPRI Fact Sheet “Trends in International Arms Transfers, 2025” y la base de datos oficial de SIPRI (marzo 2026). Los números son consistentes en múltiples reportes y medios que citan el estudio.