Estimaciones del porcentaje bajo la línea de pobreza:
Esto genera pluriempleo, deserción, baja moral y problemas de retención de personal calificado. Muchos militares dependen de viandas en los cuarteles o de trabajos extras para llegar a fin de mes.
La brecha entre el costo de vida oficial (INDEC) y los haberes militares pone en evidencia una crisis estructural en la defensa nacional. Mientras el Gobierno prioriza la modernización de equipamiento y la profesionalización, la base de la pirámide jerárquica —esencial para la operatividad— enfrenta dificultades económicas graves. Esto afecta la disponibilidad, el entrenamiento y la capacidad de las Fuerzas para cumplir sus misiones.
Expertos advierten que sostener unas Fuerzas Armadas con “soldados pobres” compromete la soberanía a largo plazo, ya que desalienta el ingreso y la permanencia de personal motivado y preparado.