Källenius declaró que la compañía está dispuesta a incursionar en la producción de equipos militares siempre que tenga “sentido de negocio” y pueda desempeñar un “papel positivo” en el reforzamiento de la defensa europea.
“El mundo se ha vuelto un lugar más impredecible, y creo que es absolutamente claro que Europa necesita aumentar su perfil de defensa. Si podemos desempeñar un rol positivo en eso, estaríamos dispuestos a hacerlo”, afirmó el CEO.
No es un giro total, pero sí una apertura estratégica
Källenius aclaró que la producción relacionada con defensa representaría una parte menor del negocio total de Mercedes-Benz, que seguirá centrado en vehículos de lujo y camiones. Sin embargo, la consideró una “nicho creciente” que podría aportar resultados positivos en un contexto de mayor gasto militar en Europa.La compañía ya tiene cierta experiencia en el sector a través de su división de camiones (Mercedes-Benz Trucks), que produce vehículos militares como el Unimog y el Zetros, utilizados por varios ejércitos.
Contexto europeo
Esta declaración se enmarca en un movimiento más amplio de la industria automotriz alemana y europea, que enfrenta una fuerte caída en la demanda de vehículos eléctricos y busca nuevas líneas de negocio ante el aumento del gasto en defensa provocado por la guerra en Ucrania y las tensiones geopolíticas globales.
Empresas como KNDS, Rheinmetall y ahora potencialmente Volkswagen y Mercedes-Benz están explorando o avanzando en la reconversión de capacidades industriales hacia el ámbito militar.Implicaciones
La noticia refleja el cambio de época que vive el Viejo Continente: de la era de la globalización pacífica a una nueva realidad donde la seguridad y la disuasión vuelven a ser prioridades estratégicas.
Fuentes principales:
The Wall Street Journal (15 de mayo de 2026), Reuters, Deutsche Welle y declaraciones oficiales de Mercedes-Benz Group.